La hipertensión arterial es una enfermedad caracterizada por el aumento de la presión arterial en los vasos sanguíneos (arterias); cuanto más alta es la tensión arterial, más fuerza deberá realizar el corazón para bombear sangre a los vasos que la distribuyen por todo el organismo.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las complicaciones derivadas de la hipertensión arterial causan más de un millón y medio de muertes al año sólo en América y cerca de nueve millones y medio de decesos en todo el mundo. La hipertensión es la causa del 45% de las muertes por cardiopatías y de más de la mitad de las muertes por ACV.
Los seres humanos son más propensos a tener presión alta a medida que van llegando a su etapa de adultez, esto debido a que los vasos sanguíneos se vuelven más rígidos con la edad y esto genera que la presión arterial se eleve.
La hipertensión arterial no suele presentar síntomas en sus etapas iniciales y ahí radica la importancia de controlarla frecuentemente o según indicación médica. Ocasionalmente, puede producir dolor de cabeza, palpitaciones, dolor de pecho, epistaxis (sangrado nasal) o dificultad para respirar.
1. Reducir la cantidad de sodio en las comidas.
2. Reducir la cantidad de alcohol que toma, no más de un trago al día para las mujeres y 2 para los hombres.
3. Mantener una dieta saludable para el corazón, rica en potasio y fibra.
4. Tomar mucha agua diariamente
5. Mantener un peso corporal saludable
6. Hacer ejercicio de forma frecuente. Realice por lo menos 40 minutos de ejercicio aeróbico moderado, durante 3 a 4 días a la semana.
7. Reducir el estrés. Trate de evitar las situaciones que le causen estrés y practique meditación o yoga para mantener la calma.
8. Si fuma, deje de hacerlo
Recuerde que la hipertensión es una enfermedad severa silenciosa que afecta todos sus órganos e implica un tratamiento a largo plazo que de acuerdo con su condición el especialista formulará.
Fuente:
Fundación Española del corazón
OMS